sábado, 5 de noviembre de 2011

ANALISIS DE LA CRISIS II. ORIGEN: EFECTO RIQUEZA Y DEUDA.

En el post ANALISIS DE LA CRISIS I. ORIGEN: CRECIMIENTO Y DEUDA quedó demostrado que el crecimiento ecónomico, en determinadas circunstancias, puede agravar el endeudamiento de un país en lugar de resolverlo, que es la creencia más extendida.

El objeto de este post es explicar el mecanismo que permite que la deuda crezca a mayor ritmo que el PIB, fenómeno que acabará desencadenando, antes o después, una grave crisis, como ha ocurrido en fechas recientes.

Una persona que no posee ningún patrimonio puede consumir en función de los ingresos que percibe por su trabajo. Un aumento de sus ingresos puede suponer un aumento de su gasto y una reducción de los mismos una disminución del gasto.

Si se posee un patrimonio la manera habitual de aumentarlo es el ahorro: los ahorros se van acumulando con el patrimonio preexistente. Ese patrimonio creciente bien gestionado permite obtener ingresos que, sumados a los del trabajo, permiten un aumento del consumo.

Pero hay otra manera de aumentar el patrimonio sin necesidad de ahorrar: el efecto riqueza. Consiste en el aumento de valor del patrimonio que posee el individuo. Por ejemplo, si una persona posee una vivienda y esta aumenta de valor, sin haber ahorrado, es más rica ahora que antes.

Si el efecto riqueza se generaliza al conjunto de la población, se produce una disminución automatica de la tendencia a ahorrar de la media de la población y un aumento de la tendencia a gastar, monetizando el patrimonio.

Lo normal en un país es que, para la mayoría de la población, el patrimonio se limite a la vivienda, muebles y ajuar. ¿Cómo se monetiza la vivienda sin venderla? Endeudándose.

El efecto en la economía es incremento de la demanda por el mayor gasto, creación de puestos de trabajos y crecimiento del PIB, generando una sensación de prosperidad que se va autoalimentando. Si no fuera porque las deudas crecen más rápido que el PIB y porque al final de este camino siempre se encuentra una grave crisis con un elevado nivel de deudas, se diría que el efecto riqueza es la piedra filosofal de la economía.

Para que este mecanismo perverso se ponga en marcha es necesario que haya bajos tipos de interés durante un largo periodo de tiempo, que permitan endeudarse a bajo coste. Por lo tanto, la autoridad monetaria, que establece el tipo de interés oficial, está en el origen del sobreendeudamiento y de la crisis que posteriomente sobreviene.

Durante el periodo de bajos tipos de interés, poco a poco, la sensación de riesgo se va mitigando y tanto los bancos como los consumidores pierden progresivamente el miedo al endeudamiento. La subida de la vivienda hace que los bancos tengan la percepción de que tienen garantías suficientes y entran en una carrera por aumentar su volumen de negocio a costa de estrechar los márgenes. Las facilidades que dan los bancos hace que las personas se endeuden cada vez a mayor plazo haciendo aparentemente llevadero el endeudamiento excesivo. Aquí tenemos la responsabilidad de bancos e hipotecados.

¿Quién financia la orgía de crédito? Los inversores extranjeros ante la falta de ahorro local, principalmente a través de la compra de deuda de los bancos nacionales. Claro está que los que financian la orgía de crédito también son responsables del desastre final.

Todo este proceso está salpimentado por el enriquecimiento y posterior ruina de promotores inmobiliarios , la corrupción ligada a los pelotazos urbanísticos, la proliferación de tarjetas de crédito de bancos y cadenas comerciales, etc...

En el momento en que los tipos oficiales de interés suben, se acaba la fiesta y llega el momento de pagarla, tanto en términos económicos como de sufrimiento humano por el aumento del desempleo.

La actividad económica es cíclica, tiene periodos de bonanza alternados con periodos de estrechuras, debido a que los agentes económicos no se comportan racionalmente.

¿Y las autoridades políticas? Tampoco. Pero eso es materia del próximo post.

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